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9 diciembre 2020

EL PATIO DE MI COLE ES PARTICULAR

Hay experiencias tan increíbles, tan redondas, que los que las promueven y experimentan, difícilmente podrían imaginar las múltiples consecuencias que de ellas se derivan. En muchas ocasiones es porque la realidad supera con creces los objetivos marcados, en otras ocasiones por falta de tiempo y de espacio para realizar un análisis pausado del curso de los acontecimientos. Así que la intención de este artículo es explicar una experiencia, sus actores y los maravillosos beneficios que han surgido de este proceso. 

ORIGEN 

Todo parte de la comunidad educativa del CEIP Mar Mediterráneo (Almería). El equipo directivo junto con l@s coordinador@s de los distintos programas que desarrolla el centro (escuela de paz, plan Aldea, plan de igualdad, plan de hábitos saludables, plan biblioteca, tic) llevaba tiempo pensando en integrar todos estos planes en un proyecto común. 

Después de observar los problemas que se daban en el patio, se empieza a investigar sobre otras experiencias de patios habitables como el del colegio Santos Samper de Almudévar. Así el profesorado propone una iniciativa que, además de integrar todos los contenidos de los distintos planes, supone una revisión de los métodos pedagógicos y de los espacios del propio centro. Surge la idea de transformar el patio del colegio en un espacio natural, creativo, de juego y aprendizaje.

Se presenta el proyecto al claustro en su conjunto y a todas las familias, obteniendo muy buena acogida. A nivel práctico se decide crear un grupo motor de unas 10-15 personas formado por la dirección del centro, maestr@s, padres y madres y el asesor del CEP adjunto, junto con un representante de cada una de las comisiones que se constituyen (técnica, medio ambiente, comunicación, sensibilización, financiación y evaluación). 

El proyecto consta de cuatro fases: 

Diagnóstico – Sueño: propuestas y diseño – Ejecución – Evaluación. 

Las dos primeras ya se han realizado, mientras que la tercera está en proceso. La cuarta fase servirá de base para los nuevos proyectos que se vayan a llevar a cabo en el futuro.

Arquitectura a granel ha participado en la parte técnica de este proceso pero además, como madres, formamos parte de esta comunidad, por eso lo podemos contar en primera persona.

FASE 1. Diagnóstico. Se desarrolló durante el curso académico 2018-2019

Se decidió poner a todos los y las niñas del colegio a pensar, debatir, medir y mirar su patio con ojos de integración, igualdad y accesibilidad. Esto en sí ya es un gran logro. Por mucho que los curriculums de los colegios siempre dediquen tiempo a estos argumentos, nunca se hace de forma tan generalizada, en un proyecto compartido y con un enfoque tan práctico como para producir cambios en el propio centro.

Se realizó un cuestionario a las familias para recoger la visión que l@s niñ@s llevaban a casa del patio y por tanto, el punto de vista de las familias. También se recogió la opinión del profesorado.

Fue la comisión de evaluación del proyecto (maestras y madres) la encargada de elaborar el análisis del alumnado y las familias para crear un documento de conclusiones, que se llevaría de vuelta a las aulas, familias y profesorado.

Plano-propuestas-Primaria
Plano de diagnóstico realizado por primaria.

Al final de esta fase, se hizo una formación a cargo del CEP (Centro de Profesorado, organismo para la formación continua del profesorado de la Junta de Andalucía) sobre experiencias en otros centros pioneros en transformación de patios, ecoescuela e integración. También se realizaron varias sesiones con Carme Cols y Pitu Fernández (El Safareig), dos maestros especialistas en renaturalización de patios escolares que llevan muchos años trabajando la integración de la naturaleza y la tecnología en la escuela. 

Aquí se produjo otro gran logro. Al observar experiencias realizadas en otros centros, y tener como punto de mira el propio patio, se produce un cambio en la mirada de nuestros espacios cotidianos. Ya no se da por sentado cómo puede ser un patio sino que se empieza a soñar con él. Surgen una serie de preguntas incómodas a la vez que estimulantes:

¿Cómo es posible que los patios de los colegios sean en su mayoría espacios duros, sin apenas vegetación u otros elementos naturales?

¿Cómo puede ser que el espacio mayoritario esté destinado a las pistas de fútbol y baloncesto cuando la práctica de estos deportes, sobre todo en la hora del patio, es totalmente minoritaria?

¿Por qué son espacios normalmente planos, sin desniveles ni elementos que estimulan la psicomotricidad, la sorpresa, el desarrollo del juego creativo?

Izaskun Chinchilla, en su libro “La ciudad de los cuidados” sintetiza a varios autores que hablan de cómo se ha planificado el juego infantil en nuestras ciudades:

  • Tonucci habla de cómo estos espacios se diseñan teniendo en cuenta aspectos productivos y funcionales, como la seguridad y el control, por encima del disfrute o del desarrollo integral de los usuarios. Se piensa más en los que tienen que controlar, limpiar, mantener el espacio, que en la estimulación y aprendizaje del propio niño. 
  • El colectivo Solasgune define estas áreas de juego como espacios donde se les dice a los niños a qué deben jugar y cómo deben hacerlo, están vallados y localizados, es decir se les dice dónde deben jugar y además segregan por edad, es decir se les dice con quién deben jugar. 
  • Según Robin Moore, al comparar estos espacios con el aprendizaje en un bosque se eliminan dos aspectos fundamentales para la formación de la persona: la gestión del riesgo y la sociabilidad.

Al evidenciar en fase de diagnóstico aspectos que se querían empezar a cambiar, se organizaron unos talleres para encauzar el entusiasmo generado en el grupo. Se realizan cosas sencillas como la bibliopatio, hoteles de insectos, mesas de picnic y una pizarra para el espacio del huerto. Profesorado, madres, padres e hij@s, herramientas en mano, superaron todas las expectativas del grupo motor y del centro. Los talleres fueron un éxito y aquí se produce otro gran logro. Se empieza a formar comunidad.

De nuevo Izaskun Chinchilla asegura que l@s niñ@s desarrollan un fuerte vínculo con su escuela, de la misma manera que se genera un enorme vínculo con otros espacios de la ciudad dónde se han producido experiencias intensas que han servido para desarrollar el sentido de comunidad. Este hecho, se ve tremendamente incrementado al incorporar en esas experiencias a sus familias.

 

FASE 2. Sueño: propuestas y diseño del patio. Se desarrolló durante el curso académico 2019-2020

Igual que en el curso anterior, l@s maestr@s trabajaron con l@s niñ@s para que pensasen cómo querían transformar su patio. Se realizaron múltiples actividades basadas en la metodología Design Thinking (pensamiento de diseño) donde el alumnado propuso soluciones, investigó, creó y diseñó su patio. Además se utilizó una dinámica de asambleas aprendida del colegio Clara Campoamor de Almería. A mitad de curso, había dos planos hechos por todo el alumnado de forma conjunta, uno para el patio de infantil y primer ciclo de primaria y otro para el patio de los demás ciclos de primaria.

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Plano de propuesta con todos los espacios dónde intervenir.

La mayor transformación giraba entorno a las pistas deportivas. En la fase de diagnóstico l@s niñ@s detectaron esa desigualdad en el reparto territorial. Unos pocos ocupan la mayor parte del patio con los juegos de pelota. En todos los centros las pistas tienen un papel protagonista vinculada a la práctica de Educación Física y a una aplicación estricta de la normativa.

Pues bien, en su sueño, l@s niñ@s habían resuelto reducir las pistas, pero sobre todo habían decidido renaturalizar gran parte del espacio.

Según la Pedagogía Verde de Heike Freire, es necesario que nos reconectemos con la naturaleza. Desde los años 80, las investigaciones de la Psicología Ambiental constatan los beneficios de los entornos naturales para la salud, el bienestar, el desarrollo y el aprendizaje. Freire apunta que: “En el caso de los niños, niñas y jóvenes, aumenta su actividad física, sus capacidades psicomotoras y la inteligencia espacial, mejora la salud en general, reduce la ansiedad y el estrés, favorece las funciones cognitivas (memoria, atención, concentración…), desarrolla la creatividad, fomenta las relaciones sociales, favorece la resiliencia”

En su libro Patios Vivos, Freire insiste en que renaturalizar los patios no se trata sólo de redecorar las escuelas sino que se trata de “vincularlas profundamente con sus territorios, abrirlas a sus entornos para que acojan la biodiversidad. L@s niñ@s aprenden a convivir con otras especies y a construir comunidad desde el cuidado mutuo y la solidaridad.”

Durante este curso, la formación también tuvo un gran peso con la puesta en marcha de un proyecto de innovación educativa y un grupo de trabajo entre el profesorado «Aspectos metodológicos y pedagógicos para la transformación del patio del CEIP Mar Mediterráneo»

También se realizaron unas sesiones de formación, esta vez en Sevilla, y por cuenta del Ministerio de transición ecológica que ha creado un proyecto que llaman “Patios por el Clima”. Allí se reunió un importante compendio de profesionales de todos los ámbitos (administración, docencia…) y se expusieron diferentes proyectos, entre ellos el de este colegio por parte de una representación del grupo motor, que volvió con nuevas ideas y más formación técnica.

Además ese curso, el proyecto participó en dos concursos. Quedó finalista del concurso «Vida Sana» de la Fundación Caser y el Plan de hábitos saludables y resultó premiado en un concurso a nivel nacional convocado por SEO Birdlife para mejorar la BIODIVERSIDAD en el entorno escolar. Aprovechando el diagnóstico llevado a cabo, la Comisión de Medio Ambiente y la jefatura de estudios, presentó una propuesta para eliminar pavimento artificial y renaturalizar zonas para atraer aves, criar insectos y tener ecosistemas distintos. El huerto se había convertido en una zona interesante del patio así que también se propuso mejorar su accesibilidad. 

De nuevo un gran logro: se ganó el concurso que estaba dotado con un importe económico que permitía poner en marcha parte de las actuaciones.

imagen-del-periódico

 

La comisión técnica hizo un bonito trabajo de fusión de las propuestas realizadas por l@s nin@s y las ideas ganadoras del concurso de SEO Birdlife. Para ello se contó con el asesoramiento de Jarem (empresa de jardinería y paisajismo), de Carme y Pitu (El Safareig) y de Inara. 

Inara Hasanova es una diseñadora y paisajista de espacios exteriores que realiza asesoramiento y proyectos para transformar muchos patios escolares, algunos de ellos en colaboración con el Safareig. Comparte diseños y bocetos replicables en otros patios a través de la web. 

Fue de nuevo la comisión técnica quién presentó el proyecto al grupo motor in situ, se marcaron los espacios en el colegio con tiza y se terminaron de tomar decisiones entre todos.

Arquitectura a granel entregó el proyecto (planos, memorias y justificaciones de normativa) para la obtención de la correspondiente licencia municipal que se consiguió en verano del 2020.

FASE 3: Ejecución. Se está desarrollando durante el curso académico 2019-2020

El entusiasmo generado por el proyecto y la obtención de la licencia junto con los plazos de la subvención, motivó el inicio de las intervenciones.

  • En Julio se contrató una empresa para levantar el cemento de una pista de baloncesto, de la zona norte y del futuro iglú vegetal, poniendo tierra vegetal en su lugar. Se contrató también la red de riego y la estructura de la pérgola del patio de infantil. 
  • En Agosto se realizaron varias jornadas para acondicionar los espacios antes de que llegaran l@s niñ@s. Para ello fue fundamental la aportación de madres y padres según sus competencias, desarrollando tareas incluso de fontanería e impermeabilización. De nuevo la comunidad se implicó para conseguir que el proyecto progresase. 
  • En Octubre se realizó un nuevo taller para hacer el huerto accesible, acondicionar el patio de infantil con sombra, una pizarra y troncos para el juego y se hizo la primera plantación en la biojardinera.

huerto-accesible

Los espacios no están acabados y ya se están utilizando. Hay espacios sombreados, hay más mesas en el exterior, hay nuevas zonas disponibles para juegos, hay más rincones. 

Aquí se está produciendo un nuevo e inesperado logro. Esta transformación está habilitando una serie de áreas que van a permitir realizar clases al aire libre, lo cual, en una situación de pandemia, hace que este centro esté mucho mejor preparado que otros para continuar con su actividad docente de una manera más agradable para el alumnado. Los espacios están ahí para que la comunidad educativa disponga de ellos según sus necesidades. 

Tanto es así que el colegio, con la aprobación de la Consejería de Educación, está llevando a cabo el proyecto innovación «Educación Al Aire Libre: El patio como espacio de aprendizaje». Se trata de implantar nuevas metodologías que propicien no sólo un cambio físico del espacio, sino también pedagógico.

Todos estos talleres han ido reforzando el sentimiento de comunidad, pero además esta participación ha desarrollado un nuevo aprendizaje y un sentimiento mucho más profundo: el compromiso ciudadano.

En el libro de La ciudad de los ciudados se hace un análisis de los mecanismos que hacen que los ciudadanos se impliquen. Los procesos participativos generan apoyo social y normalmente se comparten creaciones más arriesgadas, “pero es mérito del compromiso ciudadano desarrollar herramientas que aumenten las capacidades (analíticas, diagnóstica o de acción) de los participantes y que construyan una base de conocimiento empírico bien organizada y caracterizada.” Esto conduce directamente al empoderamiento. “En las acciones con un mayor compromiso ciudadano se comparte información, recompensas y capacidad de decisión con la gente que participa para que puedan llevar la iniciativa y tomar decisiones para resolver problemas futuros y mejorar su entorno.”

Para culminar esta fase todavía queda mucho por hacer: el bosque no tiene árboles, el iglú es un trozo de tierra y el escenario es solo una línea en el suelo, pero ahí está la imaginación para que el juego suceda, y con el juego, el aprendizaje.

Actualmente se están recaudando fondos para conseguir la vegetación, en especial el arbolado que falta para completar esta fase del proyecto. El gran equipo de trabajo, que cuenta con profesionales también del ámbito de la comunicación, y con la colaboración de las familias y l@s maestr@s, ha montado una campaña de crowdfunding.

El logro más importante de toda esta experiencia es que se han sentado las bases para poder desarrollar cualquier otro tipo de proyecto. Se ha aprendido una metodología que tendrá que ser revisada y mejorada pero que, en cualquier caso, funcionará como una herramienta al servicio de la comunidad para crear y soñar con un colegio mejor.

CONCLUSIONES

  • El CEIP Mar Mediterráneo es un colegio de unos 700 alumn@s y tiene un claustro de un@s 40 profesor@s. Es un colegio de grandes dimensiones y sin embargo esto no ha impedido movilizar todos los recursos humanos y técnicos para que este proyecto se lleve a cabo. Esto se debe a un equipo de gente que ha decidido impulsarlo porque creían profundamente en los beneficios que iban a producir en su comunidad y de hecho el proyecto ha tenido una acogida inmediata y masiva. 
  • Proyectos como este hacen que múltiples áreas, asociaciones y entidades se vayan implicando y generando un círculo virtuoso que va aumentando beneficios e implicación. Empezó por el equipo directivo y el claustro, implicó a la comunidad educativa en su conjunto y hasta salir del ámbito del propio centro. Entre las múltiples colaboraciones que ha habido podemos citar: el Grado de carpintería del ÍES Alhamilla; FAPACE; el CEP; SEO birdlife; Serbal;Universidad de Almería; Ayuntamiento; Diputación.
  • Este proyecto es replicable.  En cada colegio hay un patio y una comunidad educativa que puede tomar decisiones que mejoren su centro. Como siempre, lo importante es el proceso y no solo el objetivo final. Queremos agradecer que haya equipos directivos y comunidades educativas dispuestas a implicarse para conseguir mejorar su entorno y la experiencia pedagógica para l@s niñ@s.
  • La reflexión sobre los espacios educativos es especialmente pertinente en un momento de pandemia, dónde se reduce el contagio en espacios ventilados o al aire libre. Una de las principales funciones de la educación es la socialización y las condiciones que se están imponiendo en los centros, para evitar los contagios dentro de las aulas, hacen muy difícil que l@s niñ@s consigan mantener relaciones normales con sus compañer@s. Los espacios abiertos mitigan estos efectos y normalizan relaciones que se están viendo fuertemente limitadas.
  • Introducir la naturaleza en los centros educativos tiene grandes beneficios para l@s niñ@s que mejoran sus condiciones físicas, psicológicas y sus sentimientos de empatía y conocimiento del medio natural. Pero es que además también podemos reflexionar sobre la ausencia de naturaleza en nuestras ciudades y lo que eso supone. Sabemos que los espacios naturales y las zonas arboladas dentro de la ciudad ayudan a disminuir la contaminación, ayudan a contener las escorrentías del agua de la lluvia, reducen el riesgo de incendios, favorecen la biodiversidad y disminuyen el efecto de la isla térmica. En general son esenciales para la mitigación del cambio climático.
  • Estos procesos nos hacen reflexionar acerca de cómo se construye la ciudad, para quién se construye, cuáles son sus carencias y cuáles sus necesidades insatisfechas. Poner la atención en otros grupos de ciudadanos, más allá del sujeto tipo que realiza actividades productivas, nos lleva a planificar unas ciudades mucho más inclusivas y diversas. Hace que toda la población se vea atendida en sus necesidades particulares, optimizando además tiempos y energía.
  • La participación bien estructurada es un mecanismo de empoderamiento, de aprendizaje como persona y como ciudadano, ayuda a la creación del sentimiento de pertenencia a una comunidad. Genera herramientas que ayudan al grupo a tomar decisiones y resolver problemas para mejorar su entorno

 

PARA PROFUNDIZAR:

Patios habitables

Carme Cols y Pitu Fernández

Colectivo Solasgune

Heike Freire: Patios vivos 

Patios por el clima

SEO Birdlife: Tres proyectos impulsarán la acción climática en los colegios 

Inara Hasanova: Patios habitables 

CEIP Mar Mediterráneo (Almería)

Crowdfunding: Un bosque en mi cole 

La ciudad de los cuidados (Izaskun chinchilla, 2020)

La ciudad de los niños (Franceso Tonucci, 2015)

Patios vivos para renaturalizar la escuela (Heike Freire,2020)

2 Comentarios

  • Pablo dice:

    Bonito proyecto. Objetivo inclusividad, en todos los ámbitos. Se suele apuntar a las aulas y olvidar a los patios, q seguramente son el lugar por donde se debería empezar dicha inclusividad.

  • Raquel Martínez Sánchez dice:

    Precioso proyecto.
    Felicidades por llevarlo a cabo.
    Será un éxito para el disfrute de toda la comunidad educativa.

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2 comentarios en “EL PATIO DE MI COLE ES PARTICULAR”

  1. Bonito proyecto. Objetivo inclusividad, en todos los ámbitos. Se suele apuntar a las aulas y olvidar a los patios, q seguramente son el lugar por donde se debería empezar dicha inclusividad.

  2. Raquel Martínez Sánchez

    Precioso proyecto.
    Felicidades por llevarlo a cabo.
    Será un éxito para el disfrute de toda la comunidad educativa.

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